miércoles, 21 de mayo de 2014

Hombres tóxicos: el mentiroso seductor, manipulador e infiel

Hace un tiempo que a pesar de encontrarme bastante mejor, he empezado a leer unos libros no tanto ya de autoayuda, sino de esos que te ponen delante de ti lo que antes no sabrías o no podrías reconocer: libros acerca de las personalidades tóxicas. Como es bastante evidente, si alguien se toma la molestia de leerse todo mi blog desde el principio llegará a la conclusión de que fui víctima (aunque en estos libros se huya de esa palabra) de un hombre tremendamente tóxico. Bueno, uno no, 2. El primero fue mi ex marido; el segundo, el que relato en este blog prácticamente día sí, día también. Ambos hombres tóxicos pero de categorías diferentes.


Hoy me voy a ocupar del Mentiroso seductor, manipulador e infiel, tal como lo denomina Lillian Glass. Ella dice:


"Este tipo de hombre es siempre muy halagador y muy cortés. Aunque en un principio no confíes en lo que dice, suele ser tan convincente que al final acabas creyéndole. Se dedica a alimentar tu ego constantemente, así que lo querrás cerca de ti. Normalmente es muy amigable y cautivador cuando lo conoces, una conducta típica de los hombres con tendencia al engaño. Pero sus bromas halagadoras pueden convertirse en comentarios desagradables en un abrir y cerrar de ojos si no consigue exactamente lo que quiere de ti. Si le echas en cara su forma de flirtear o aventuras, no te sorprendas si consigue darle la vuelta a la acusación y dirigirla a ti, intentando que pienses que eres tú la que tienes el problema o que no son más que imaginaciones tuyas. Tiene una habilidad única para cambiar el sentido de tus palabras y sabe exactamente lo que necesita decir para que la conversación dé un giro de 180 grados y se ponga a su favor" 1


De manual, vaya. Este sujeto me cogió a mi en lo peor de mi vida, con la autoestima destrozada y sintiéndome lo peor que había pasado por la faz de la tierra. Fea, poco deseable, mala madre y mala compañera. Y justo hizo lo que aquí se dice: alimentó mi ego de forma constante, de manera que me enganché a él. No me enamoré, como él quiere hacer creer a todo el mundo ni como muchos piensan, me enganché a esa sensación de mi ego flotando por primera vez en años y no era capaz de alejarme de él, aunque veía cosas que no me gustaban.

Con el tiempo, empecé a ver la cantidad de mentiras que me contaba. Ahora no es que las vea, es que hay veces que me digo: pero cómo pudiste ser tan estúpida?? Para muestra un botón: recuerdo una tarde que habíamos quedado para pasarla juntos, en un hotel, disfrutando el uno del otro. Por aquella época él estaba en Inglaterra por trabajo e iba y venía constantemente (o eso decía, porque sigue igual, viajando sin parar siempre que le resulta oportuno). Bien, aquella tarde me hizo creer que había venido desde Londres para pasar la tarde conmigo y que inmediatamente después se iba porque perdía el avión y al día siguiente tenía que trabajar. Claro... ¿cómo me sentí yo? La hostia de importante. ¡Que alguien hiciese eso por mi, que no valía nada! valiente idiota... Al cabo de los años, un día cuando todo estaba ya acabado le hablé de esta tarde... su cara me demostró que había sido una más de sus patrañas para alimentar mi ego y tenerme pillada por donde más podía.

Otra noche, al final ya casi de nuestra relación, me rehuyó por enésima vez (rehuyó cualquier tipo de contacto sexual y físico, se entiende) aludiendo a que estaba hecho polvo porque estaba cansado y su abuelo estaba malo y bueno, qué sé yo. Total que me cambió la cama por un bar. Y allí que fui yo idiota de mi. No sé a qué se debería, pero después de estar un buen rato charlando entre nosotros y con el camarero, que era amiguete, me suelta:

1) Que soy una niña de papá, pero que esté tranquila, que él me entiende porque a él la gente también le tenía envidia por tener sus padres la casa que tenían cuando era pequeño y por llegar a donde había llegado.

2) Que me había acelerado y no paraba de dar mis puntos de vista dejándoles a ambos callados, que según él no paraban de intercambiar miradas cómplices como o bien riéndose de mi o bien pensando lo pesada que era. Pero que me lo decía por mi bien para que me corrigiese y no hiciese más el ridículo, que si me pasaba algo ahí estaba él para ayudarme.

Vamos, así hasta que me hizo llorar, dudar de mi misma e irme a mi casa con un sentimiento de ser una mierda tan brutal que casi se me quitan las ganas de volver a salir. Menos mal que tengo una voz interior que de vez en cuando sale y me dice: anda ya! No es que yo tuviera un problema, es que él ya tenía a otra. Y cuando le empecé a decir que por qué estaba de bajón, que ya nunca estábamos juntos, que no me buscaba, etc.... pues dale, lo convirtió todo en lo que le dio la gana para desviar mi atención y hacerme sentir de mierda.


"Por desgracia, con este tipo de manipulaciones siempre pierdes tú. Para un hombre de este tipo saber exactamente qué tiene que decir es su forma de reforzar su poder y alimentar así un ego infradesarrollado y frágil como el suyo. No siente ningún remordimiento cuando te miente. Seguirá mintiendo y tergiversando las cosas para que parezca que todo es culpa tuya incluso si le pillas, literalmente, con el culo al aire" 1


Y sí, efectivamente así es. Una de las cosas que más me sorprende es que no he sido ni la primera ni la última en sufrir a este sujeto. Que yo sepa, antes que yo hubo una y después unas 3 más. Ahora está con otra. Su discurso es siempre el mismo: que nosotras nos enamoramos pero que él, en todo momento, nos dijo lo que había. MENTIRA. Para él, la culpa la tenemos nosotras por enamorarnos de él, a pesar de que él lo había dejado todo claro desde el principio. ¿Qué culpa tengo yo de que se crean cosas que no hay? dice. Y así, como es encantador y seductor, la gente que no le conozca dirá: normal, es tan majo que ellas se enamoran y luego a reclamar. ¡Qué bobas! convirtiéndote en una doble víctima, de su maltrato y de la culpabilización que sufres por parte de los demás, mientras ves que él se va de rositas y sigue y sigue jodiéndole la vida a la gente. 

Vamos, que sí, que la culpa la tuve yo por enamorarme. Que él me manipulara y engañara para hacerme sentir cosas, que me dijera cosas que yo específicamente le pedí no decir, que jugara conmigo hasta que se cansó, hasta que vio que a mi no me molaba que me comprara ropa, que me construyera a la imagen que tiene él de una tía tremenda en la cabeza; que le cuestionaba, que ya no me reía de sus historias porque o son siempre las mismas o son mentira... y apareció otra que empezó a idolatrarle. Ahí, fin Pilarín.

Porque esa es otra, todas cortaditas por el mismo patrón:

1) Chicas con la autoestima baja
2) Chicas que por eso no se sienten deseadas, ni guapas
3) Chicas que no conocen el ambiente liberal

En fin, chicas fáciles de subir el ego a base de halagos, de comprarles ropa, de hacerles fotos sugerentes, de pasearlas del brazo como si fueran un Vuitton... Chicas a las que incluso pagarles viajes, maquilladores y peluqueros para que brillen gracias a él. Chicas a las que llevar y traer y deslumbrar. Ser el macho alfa de la manada que te enseña de qué va la vida y, en este caso, la vida liberal. Y como dice Lillian Glass, sabe qué decir exactamente para tenerte donde él quiere y darle la vuelta a lo que tú digas para hacerte culpable de algo que sólo él provocó.


"El mentiroso seductor:

*Repetirá palabras y frases, como: "Y fui a... Y fui a...".
*Hará pausas más largas de lo normal.
*Un mentiroso o un hombre con tendencia al engaño normalmente te dará más información de la que le has pedido.
*Se saldrá por la tangente hablando de algo que no tiene nada que ver con lo que tú le has preguntado.
*Introducirá constantemente coletillas como "¿sabes?" o "¿no?"
(...)

El mentiroso seductor, manipulador e infiel se encogerá de hombros muchas veces, moverá los pies, los girará hacia el interior haciendo que las puntas se miren (...) para expresar incomodidad. (...)"


"El mentiroso seductor, manipulador e infiel es propenso a invadir tu espacio personal en los primeros momentos, acercándose físicamente para dejar claro que se siente atraído e interesado. Es probable que te roce "accidentalmente" y que haga que el contacto se prolongue para demostrar más abiertamente que está interesado. Como los mentirosos seductores están muy cómodos con sus cuerpos, su postura relajada hará que tú también te sientas cómoda cuando estés con él. Es posible que adopten una postura claramente sexual, echando atrás los hombros para exponer más su torso en un intento de atraer mayor atención femenina. (....)

También mostrará otros movimientos faciales seductores como, por ejemplo, tener una sonrisa relajada, mostrar los dientes superiores, hacer un discreto mohín sexy con el labio superior combinado con una mirada fija, y posiblemente humedecerse los labios de una forma sutil y relajada"


No digo más.... casi os emplazo a que leáis mi entrada en este mismo blog titulada "Machos Alfa". Calcadito.

En fin, sólo pretendo que aunque nadie escarmienta en cabeza ajena, si estás cerca de alguien así, si reconoces patrones como los que aquí expongo... por favor, sal corriendo sin mirar atrás. No pienses que es que a mi me engañó y a ti eso no te va a pasar, porque te pasa; que es que yo me enamoré y por eso la culpa es mía, ¿qué culpa va a tener él con lo encantador que es?; pregunta, pregunta a la gente que le conoce desde antes de aparecer tú, infórmate... incluso si te lo cuenta él mismo, como hizo conmigo, poniéndome sobreaviso. Esta es muy buena...

A mi nada más conocerme lo primero que me contó fue cómo una loca se había enamorado perdidamente de él y cuando él le dijo que no era su pareja y que nunca le había dicho tal cosa, la otra montó en cólera y lo puso a parir delante de todo el mundo hasta el punto de que tuvo que huir con el rabo entre las piernas. Según él, ella era como el demonio en la tierra y le tenía un asco brutal. Yo por entonces pensaba: vaya mala pécora. ¿Pues si se lo ha dejado tan claro por qué se enfada? El resto, es historia....vamos, que me lo había advertido hasta él mismo con su realidad distorsionada y tergiversada. Como dice mi madre.... cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. Pues eso.

No me extiendo más, pero podría estar media vida contando cosas de no dar crédito, pero en el fondo lo que quiero es que os leáis la entrada y toméis nota, para porsi....

El próximo día, otro hombre tóxico: el obseso del control, furioso y déspota.























1 Del libro "Hombres tóxicos: diez maneras de identificar, tratar y recuperarse de los hombres que nos hacen la vida imposible" de Lillian Glass

5 comentarios:

  1. Bravo, Lazy!!! No se puede decir más ni mejor.
    Impecable y aliviador!!!

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    1. Ahora ya sí, pero qué temporada y qué 3 diítas pasé....

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  2. Muy bueno LAZY se puede decir más alto pero no más claro, es perfecto y clarísimo ¡¡¡OJALÁ !!! le sirva a otras y les abra bien los ojos, aunque como Tú bien dices, cuando una mujer con baja autoestima se encuentra en este maremagnum de atenciones y lisonjas y cuando anteriormente ya la han destruído, le será muy difícil dejar esta situación, porque en ella se siente cómoda y atendida y por primera vez tenida en cuenta.

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    1. Y no se te olvide, Nono... nadie aprende en cabeza ajena....

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  3. Lazy. Impresionante historia, nunca te ha dado ganas de vergarte de ese personaje?
    Infelizmente a mí me pasó lo mismo.. Y lo mas absordo es que el tipo es casado. No sólo manipula a sus amantes, ya como bien dices, no somos las únicas, como manipulará a la mujer como para que no se enteré de lo que hace.
    Y si tu te das cuenta que al final toda esa historía y posible relación, era todo mentira y le planteas cara y le dices que no, pues empiezan los insultos, amenazas y no sé que más. Cuando su ego se satisface, busca a otra a quien manipular y engañar.
    Me pregunto que se debería hacer para que este tipo de personas tóxicas dejen de una vez de molestar y no crear más victimas ??? Una cosa se me ocurre, hacer correr la voz y compartir esta tu experiencia a todas las mujeres. Yo pondré mi granito ya que me emocioné mucho con tus palabras y me han hecho abrir un poco más los ojos.
    Un fuerte abrazo

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